martes, 25 de octubre de 2011

Amor Bajo El Volante


¿No lo entiendes Alberto?...Ya no te amo ¡Hasta cuándo vamos a seguir con esto!, Claudia por favor deja de gritar como una loca, ¿Dime, porque ya no me amas?, yo aun sigo perdidamente enamorado de ti, -Alberto, tantos años y no te has dado cuenta…Me case contigo por pesar y por dinero, nadie se fijaba en ti. Mañana mismo quiero ir donde el abogado, me oíste! Esta te va salir caro.
Suficiente Claudia; Ya sé que quieres pero no grites mas, no quiero que Ed se despierte y escuche esta discusión tuya cargada de show.
Ya es demasiado tarde padre, ya estoy despierto, cada noche desde hace una año he estado despierto y no hay fin de semana que venga, que no oiga a mama decir las mismas hirientes palabras. Menos mal mañana entro al internado, quiero decirles algo…Mientras ustedes pelean; Yo si estoy enamorado!... Si, siento eso que dices papa, mariposas que revolotean en el estomago, se me eriza la piel, todo eso solo de pensar en esa persona. Pero hay algo malo, no he sido capaz de decirle a esa persona que me gusta mucho. Ya veré que pasa mañana, el sueño me está ganando; Hasta mañana papa, adiós mama, que descansen, decía Ed en su mente.
Era de mañana y de su rostro Ed dejaba reflejar a través de sus ojos cafés, esa emoción de volver a una persona que jamás es correspondida. Salió de casa como lo hacia todos los lunes, para estar en el internado toda la semana, él prefería estar allí todo el tiempo, tratando de experimentar que es el amor, según él no solo pueden ser mariposas, cosquillas y piel de gallinita.
Que fastidio, tenemos clase de religión, se repetía Ed entre los dientes, escuchar al clérigo diciendo que todo es pecado; En especial el amor entre dos personas del mismo sexo, clérigo pendejo! ...Como si todos los pecados no fueran iguales delante de Dios, eso dice el Padre Jerónimo.
Hola Ed, ¿Cómo estás?… ¡Hola Camilo! , muy bien gracias… (Si supiera, carajo, pensando en usted, tratando de decirle desde hace 8meses que me gusta mucho, además creo que estoy enamorado de usted).
-Me alegra Eddie, nos vemos después sí. Vale pues vaya tranquilo.
¡Camilo!...Grito Ed, si Eddie que quiere…-Bah! Nada, ¿Cómo siguió su mama?...Bien, Vemos!
No puede ser, no le dije nada, mejor le digo al recreo, si mejor hay, pasaron las horas y horas y él no sabía que decirle…Que nervios, que nervios decía sin parar, pero lo hacía con una hermosa sonrisa. Ed y Camilo se conocían desde hace tiempo en el internado, desde el final de la primaria, ambos tienen 17años y tan solo han sido compañeros. Que emoción ya es hora del recreo y Ed iba caminando muy contento; Estaba listo para decirle a Camilo, cuanto le amaba, desde la distancia lo podía ver; Si! Era Camilo, pero a Ed, poco le duro la felicidad, lo vio con una chica, no solo eso también besaba a la chica, que mala nota pensaba El. No importa más tarde le digo, no pienso perder aquella oportunidad, así me deje un ojo morado y algunas costillas rotas; Pero se lo voy a decir, así me cueste, Ed volvió a sonreír…Su amor por Camilo era tan grande que estaba dispuesto a correr este gran riesgo.
Esa noche en los dormitorios, Ed se armo de valor para decirle, estaba listo.
-Camilo ¿está despierto? – Si Eddie, ¿qué quiere? (Hay personas que se quedan en nuestro corazón, aunque no se queden en nuestras vidas)- Ohm!, nada que duerma. El fin de semana le doy algo que le va a gustar. ¡Enserio!-Diga haber.
No, el fin de semana se lo doy…Bueno más le vale. Que duerma.
Ed no podía conciliar el sueño, ya quería que fuera fin de semana, ya contaba los segundos, minutos y días. Viernes que dicha, hoy es ese día. Ed no se había dado cuenta, la noche del jueves, Camilo había salido del internado, sus padres lo habían llevado a casa, para que empacara sus maletas de viaje, iba directo a Francia, el vuelo de Camilo salía en pocas horas.
Ed se apresuro a conseguir el teléfono de Camilo, le pregunto a todos los conocidos de él, incluyendo a la chica con la cual Camilo se había besado días atrás, no tuvo éxito en conseguir su número de teléfono. Pensó por unos momentos y tomo la decisión de ir hasta la casa y decirle lo que sentía por él. Ed se dijo a si mismo…Se que no le puedo decir de frente esto; Así que en una carta delato los sentimientos de su corazón, esa fue la única forma que el encontró para decirle a Camilo todas esas extrañas sensaciones que tenia hacia él. Al terminar la carta, la acerco a sus labios y llorosos ojos y firmo esas letras con el beso invisible que perseguiría a su amado para siempre.
Cogió aquella carta en su mano, muy fuerte para que no se le fuera volando, y salió corriendo de ese internado, que era el testigo de un amor silencioso, corría y corría por las inmensas calles de esa Polis, a Ed se le agotaba el tiempo, pasaba las calles y semáforos, tratando de llegar tan rápidamente a la casa de Camilo, como le fuera posible. Miro el cielo una vez más, porque sería la última vez que lo vería, luego vio aquella calle vacía y a unas cuantas cuadras la casa en donde vivía su amor imposible.
El semáforo en amarillo, la calle vacía; Ed cerró los ojos y empuño su carta, corrió tan rápido como le fue posible, No miro hacia ningún lado, abrió los ojos a la mitad de la calle, miro a su derecha, y sintió un golpe aturdidor que lo lanzo al suelo, donde encontró estúpidamente la muerte. A Ed lo había atropellado una camioneta. Su amor y su carta, yacían bajo el volante de un carro.
Ahora Ed, se encuentra en el cielo, esperando a que llegue Camilo, para decirle con palabras y toda una eternidad de tiempo… Que lo ama. Fin

Daniel Fernando Morales Chitiva.

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